Disciplina China

sábado, 1 de diciembre de 2012

ZAPATOS DE SUMISA

ZAPATOS DE SUMISA
Una de las primeras pruebas del servilismo que una sumisa debe realizar para su Señor es caminar para él en su gozo y contemplación. Evidentemente no es lo mismo andar que caminar -en Dominación/sumisión-, como tampoco la forma y el estilo adecuado para complacer a su Amo si bien es excusable la falta de habilidad o de experiencia la primera vez, debido a ciertos nervios que puede sentir la sumisa, al ser observada, en el momento preciso de esta sesión.
Este servilismo puede ser una forma de que la sumisa dé el primer paso hacia su iniciación y nada mejor, pues, que caminar para su Señor. Primero lo hará descalza siguiendo una línea trazada en el suelo con cinta adhesiva escogiendo la mayor diagonal de la habitación elegida. Así, caminará la sumisa manteniendo la cabeza erguida y la mirada puesta en el horizonte sin perder el rumbo, para más tarde repetir ese mismo ejercicio pero de puntillas, sin perder el equilibrio, pero vendándole los pies entre el puente y el empeine y colocando un huevo fresco en cada uno de sus talones con esparadrapo hasta que ella misma sienta el cansancio y el dolor sin descansar sus pies notando el peso de su cuerpo. En ese mismo camino tendrá que saber después caminar con zapatos de tacón empezando con poca altura para seguir con tacones de 10 y 12 cm sin plataforma o restándola a la suma total del tacón para que la sumisa no haga trampa en este ejercicio. Hay que tener en cuenta que un menor número de pie de la sumisa debe ser acorde con la altura de los tacones ya que si no se convertirían en zapatos de tortura para esta sesión impracticables.
Para que la sumisa no se halle habituada a sus zapatos normales o sus más exclusivos es preferible que su Amo la sorprenda en esta sesión regalándole unos zapatos. Si la sumisa tiene un número pequeño el pie prácticamente no descansa con el tacón alto y fino –no piramidal-, y sumado todo esto, al sentirse elevada con otro tacto y comodidad, se comprobará su verdadero dominio de saber caminar con tacones a lo que acompañarán unas medias preferiblemente con costura posterior siendo el negro el color por excelencia. Esta es una prueba para la sumisa del verdadero control y dominio de sus pasos manteniendo la verticalidad de las costuras de sus medias complaciendo, así,  a su Amo.
El secreto para mantener el paso sobre la cinta adhesiva y mantenerse erguida es saber controlar la respiración con el diafragma para dar el paso firme sin temblar los tobillos con la técnica de tacón-punta. Se reprenderá la preponderancia de la ignorancia de la sumisa premiando la humildad de su esfuerzo aunque los pasos acompasados a ritmo de metrónomo tienen que ser marcados en la piel por la disciplina para corregir las equivocaciones mientras la sumisa camina.
Para sancionar estas faltas empezaremos con la mano –aprovechando así para preparar la piel al Spanking-, para seguir con su extensión como puede ser el habitual cinturón o una fusta corta que señala antes de la marca y siempre los azotes serán localizados o bien en el trasero o en la parte anterior de los muslos que es donde más grasa se concentra.
La sumisa debe ser el reflejo de su Amo en su tipo y manera como también su vestuario pues una mujer desnuda con zapatos ya no está desnuda y en este pequeño detalle que es la imagen de su Señor, él elije y sorprende a su sumisa con unos zapatos a esa imagen referente de él mismo. En este aspecto yo he pensado en unos zapatos de tacón alto de la marca MaryPaz –pudiendo ser los exclusivos de Gloria Ortiz o los selectos de Pura López-, que por su tacto y comodidad como por su diseño y calidad semejan a una sumisa al igual que reflejan el estilo y clase de su Amo.  
Los aquí escogidos son unos peep toe con tacón y punta abierta –para que no quede tan apretado el pie como un zapato cerrado-,mejor que unos pumps con plataforma y antes que unas sandalias, pues en éstas si se utilizan las medias en las sesiones resbala la planta del pie con la consiguiente incomodidad para la sumisa, aunque también se aceptan los zapatos tipo salón llamados salones.
{Rey}